Atardecer reflejado sobre un río del sur de Chile, donde el cielo se funde con el agua en tonos violetas, grises suaves y un destello cálido al centro. La silueta de los árboles proyecta una línea oscura que divide el paisaje y potencia la calma de la escena. Una acuarela que expresa quietud, luz tenue y la belleza natural de un paisaje sin artificios.
Una tarde memorable

